La tecnología en la escuela es sin duda una poderosa herramienta que apoya tanto la enseñanza como el proceso de aprendizaje del alumno. En primer término porque permite que el estudiante interactúe con una gama infinita de recursos: audio, video, texto, imágenes, etc. además de que se fomenta la creatividad, imaginación y capacidad de inventiva tanto del alumno como del profesor(a).